¿A donde van?

Ayer, Elena madrugo feliz, contenta. Se preparo para escapar de la rutina de cada día. Dispuso de este ombligo de la semana, solo para ella.
Se levanto con alas, las cuales vistió de un vibrante verde turquesa.Agarro una cámara prestada , su nueva bolsa naranja y se propuso conquistar el dia.Empezó tomando fotos en South River Drive. Al río de Miami. A las flores del camino. Al camino que no existe, el que solo se va abriendo paso a paso, al andar.

Elena llega al área por donde vive su madre. La conoce como la palma de su mano. Se acuerda de aquel  lugarcito misterioso debajo del puente donde vive un desamparado y decidió visitarlo…

El, no se encontraba en “casa”, lo que hizo que la adrenalina la poseyera de arriba a abajo. Desde las unas rojas en sus pies, hasta los aretes negros que llevaba puestos.Sus alas cayeron al entrar a aquel rincón oscuro y prohibido. Quiso hacer tantas cosas al mismo tiempo! No atinaba cual hacer primero. Quiso escapar, pero su espíritu aventurero, su curiosidad se lo impidieron.
Miro, no toco nada. Tomo fotos. Habían maquinas de afeitar. Cosas viejas. Metales oxidados.Un espejo donde asumía el miraba su realidad a la cara, día a día.En una pared escrito: “Aquí vive la santa muerte.” Sintió miedo de que el llegara y la encontrara violando “su espacio”. Temió que la violara, que la acuchillara…pero siguió ahí…inmóvil Estática. Pensó en ella.Si tuviera que huir,partir… empezar una vida lejos; que objetos materiales se llevaría con ella y no pudiera dejar atrás? Decidió que sus fotos, pinceles, libros, escritos, pinturas…Al demonio todo lo demás!                                                                                                                                                                                      
Era exactamente lo que el desamparado tenia por montones allí. Muchas fotos. Elena prefirió, decidió pensar que aquéllas personas eran la familia que un día tubo.Que aquella bella quinceanera era su hija y aquella bonita mujer era su esposa abandonada.
Pensó en cual seria la historia de aquel hombre que vivía en las penumbras bajo un puente. En sus motivos para abandonar su hogar.Pensó en su soledad.

Recordó una canción de Ruben Blades que había escuchado unos días antes y se pregunto: A donde van los desaparecidos?

 

© Daymé Garcia

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