Aprendiendo a Contar: Contando

“Karma”

Definitivamente le agradaba lo que veía en el cada tarde deviernes cuando venia a cambiar su cheque después de haber cobrado. Se echaban miraditas arrasadoras cada semana.Ya llevaban algún tiempo fantaseando uno 072311101035con el otro.Almorzaron juntos un día acariciándose sus manos y se habían recorrido de arriba a abajo con sus ojos.Ella era casada. El, ella no sabia. De todas formas eso no le importaba.Lo único que le interesaba era el deseo y la atracción que sentía por el. Y ya habían dado un paso de adelanto, el día estaba marcado. Ese día se entregarían y serian consumidos.Una semana después, la fecha fijada le sonreía a su cara reflejada en el espejo mientras se arreglaba. Un lipstick rojo adivinaba una apasionada velada.Salio de su apartamento y dio vueltas y vueltas en la ciudad…..

Laura lo dejo escapar de sus garras. Nunca se apareció en la habitación, por miedo aquello del “Karma”.

© Daymé García

Miami FL 07.23.11

☼☼☼

“Pescado Chino”

A este pescado chino lo conocí una tarde muy estresante en el trabajo. Salí afuera a fumarme un cigarro imaginario (despejar, desconectar por 5 minutos) después de haber atendido como a 30 estudiantes, uno detrás de otro.El pescado aunque con colores alegres y frescos, estaba solo. Apartado. Triste. Lo recogí en mis manos y lo traje conmigo a mi oficina. Lo cobijé en mi buró y hablamos por largas horas hasta el fin de mi turno  laboral.¡ Descubrí que el pescado chino es tremendo sato! Tiene una cuenta de Facebook , a escondidas de su mujer. 071311174228Y hasta se cita con almejas, anguilas y peces de colores cuando supuestamente su  mujer lo cree trabajando.A su gran amor se la comieron. No me especificó qué tipo era. Pero si me confesó que desde que pasó a ser deleite de otro, vaga como un saco sin fondo.Me dijo que regresa cada tarde a casa y finge ser feliz….

Dicen  por ahí que el pescao’ muere por la boca…..

© Daymé García

Miami FL 07.13.11

☼☼☼

“Triste Historia”

Esta  es la historia de un hombre triste, que vivía en una casa gris, tan triste como él.

El hombre triste  había adoptado una vida rutinaria en la cual todos los días eran idénticos a otros aun existiendo los sábados y domingos.

Se levantaba triste, se aseaba y preparaba para asistir al laburo. Desayunaba un café y tristemente encendía un cigarro en camino a su destino. Muy triste pasaba su día.

Llegaba a casa. Extendía un triste saludo. Se ponía cómodo. Se duchaba. Cenaba (sin romper la paz donde habitaba el silencio).Y se tendía a ver las tristes noticias del día.vasodeagua2

Acto seguido, apagaba la tele. Se acostaba. Le hacía el triste amor a su esposa con movimientos mecánicos. Llegaba al coito. Se devolvía a su lado y conciliaba un triste sueño.

A la mañana siguiente conseguía el día exactamente igual al previo…

Esta es la triste vida de un hombre que nunca hizo nada para cambiar su historia.

© Daymé García

Miami FL 07.07.11

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